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martes, 4 de octubre de 2011

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Si no estuvieras aquí no hubiera conocido el amor.

Llorar de alegría, llorar porque sí, llorar al sonreír, llorar por estar repleta de felicidad.

¿Y es que, contigo quién no lo haría!

Y la soledad se vuelve polvo al viento, brisa fresca, y recuerdos del jamás.
El siguiente y el siguiente y el siguiente de mis pasos deja tu nombre junto a mis huellas, escrito en relieve. Y cada acorde que se te escapa entre los labios lleva cada uno de los tequieros que de vez en cuando estallan en mi interior como bolas de fuego y me hacen chillar, saltar, cantar, brillar, amar, reír, carcajear, bailar.... y que uno beba, que uno fume, que se arriesgue... ¿pues qué es la muerte? La muerte es estar encerrada lejos de ti, es no poder estirar los brazos tanto como para abrazarte, es besar al viento mientras se alejan tus labios.

Algún día, en algún sueño, alguien dejará escrita en la arena la palabra que explique todo lo que te quiero.

martes, 15 de marzo de 2011





Las oportunidades son soplos de aire que se inspiran con los ojos cerrados.

domingo, 6 de marzo de 2011

Caricia.



Tan delicada, que todo lo hace minúsculo y preciado.
Plumas de rosa y pétalos de pavo real.
Tu dedo en mi nuca,
hacerme desesperar.

Cuando todo pasa y sin embargo las agujas se detienen;
un aliento raspa las asperezas sobre el lóbulo de una oreja.
Una nariz se roza con otra.
Un dedo escribe versos impares sobre una cadera.
Una lengua se desliza sobre unos labios sedientos.


Que me acaricies, acariciarte.
Tanto, en tan poco.
Cada milímetro de tu piel junto a la mía se hace enorme.



Y en esa caricia, el tiempo se sublima.

domingo, 7 de noviembre de 2010

:)



¿Morir?
Morir si no es en tus brazos no es nada. Quizás sea una doble muerte. Morir sin ti es morir sola, desamparada y entre lágrimas.
Pues tú lo eres todo; mi comienzo y final.
Te busco entre la niebla, busco tu sonrisa de acuarela, tus labios finos y delicados. Busco que me abraces lento y suave, lento y fuerte al mismo tiempo. Con un suspiro en los labios que sepa a ti.

No hay nada en este mundo que no seas tú y todo el mundo está cegado, eres la luz que ilumina los días, las hojas de otoño lloviendo sobre el asfalto, la brisa entre la arena, una nota en París.
Y eres mi alma. Mi corazón.
Soy tuya y tú eres mío. El destino así lo ha decidido y como tontos hemos caído en su juego, en su dulce y perfecto juego. El juego que me encanta, sin el que no podría vivir.
Volvería a la muerte entre lágrimas.

Y a pensar en tí. Como siempre.
Te quiero.

lunes, 25 de octubre de 2010

Todo, contigo todo.

Que quiero de ti todo.
Obvio.

Algo tan dulce como un azucarillo, como una gotita de saliva en la nuca.
Y decir suave que te quiero, sin muchos adornos. Ocho letras y un punto final.
Pues después de ti no hay nada más. Es un punto final.

Contigo empiezo y contigo acabo.
Soy tu punto final.








Un IMPRESIONANTE concierto de Pereza.
Genial, alucinante, irrepetible, con ganas de más... Todotodotodo :)

lunes, 4 de octubre de 2010

Solo tú y yo.


www.youtube.Incomplete-lullaby.com



El sol tostaba mi cadera bajo la fina tira del biquini. La brisa del mar ondeaba mi pelo sobre tu pecho y la sombra de la palmera se deslizaba sobre tu cara y tu pelo. Tenías los ojos cerrados y una media sonrisa dibujada como una acuarela; fresca, suave y linda, entre tus mejillas sonrojadas (tu piel clara siempre se quemaba en verano). Sabía que estabas feliz. No solo por la sonrisa. Tu dedo pulgar cosquileaba un círculo en mi hombro, suavemente, tanto, que bien podría haber sido el viento. Pero no, eran tus manos de nieve, relajadas, sin tensiones y felices.

-Qué guapo estás.

Abriste los ojitos verdes muy despacio y me miraste fijamente.

-¿Tú crees?

Asentí.
Volví a apoyar la cabeza sobre tu pecho calentito, oyendo cada uno de los latidos que aún sé que me dedicabas, uno a uno, y los iba guardando en mi cajita de los recuerdos, muy despacito, para que no echasen a correr al mar como solía suceder en esto del amor.

-Tú lo eres, princesa.

Abrí rápidamente los ojos y me incorporé como un rayo.
Me paralizó tu cara. Tu cara tan bonita, tus labios finos como el trazo de una pluma. Tenías cerrados los ojos, pero conocía perféctamente qué mirada había bajo aquellos párpados; la tenía registrada, y con solo verla en mi mente, me enamoró un poquito más.

-Me gustaría parar el tiempo y disfrutarlo solo tú y yo.

Digiste en un susurro, casi para ti mismo.


Solo me quedó regalarte un beso.
Y toda mi vida entera, toda la eternidad, toda ella.
Toda de mí.

viernes, 1 de octubre de 2010

Tu verde mirada.





Tienes una mirada tan bonita.

Esos ojitos verdes de niño.
Una mirada picarona, infaltil, juguetona.
Hiela y quema al mismo tiempo.
Como una sombra de nieve que se posa en mí.
Lenta y suavemente

La mirada por la que dejo todo.
Tu mirada.